Me causa gracia.

Me causa gracia,

por más que te espero no vienes,

cuando cruces por esa puerta,

la manera en que tú entres,

te definirá ante mí.

Aún así te invitaré a beber una copa de vino,

tal vez un café;

no sé a qué seas más adicta:

probablemente a mentir,

o al alcohol.

Sólo ten en cuenta que te describo

para un futuro.

¡No, no! Yo no te idealizo,

simplemente pienso en ti cómo si ya estuvieses aquí.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares